Introducción
En los últimos años, las entidades financieras han acumulado carteras de activos procedentes de procesos de recuperación, ejecuciones y adjudicaciones, muchas veces derivadas de integraciones bancarias o gestión descentralizada de riesgos.
Sin embargo, existe un problema estructural que rara vez se aborda de forma directa: la desconexión entre el registro contable del activo y su situación operativa real
Esta brecha genera ineficiencias, riesgos y pérdidas económicas que impactan directamente en la cuenta de resultados.en DGT / mandamiento judicial), el vehículo está fuera del tráfico jurídico.
Traducido: legalmente no puede venderse, ni transferirse, ni desguazarse.
El problema real: activos sin control operativo
En numerosos casos, los activos en default presentan una serie de características comunes:
- Inventarios incompletos o inexistentes
- Falta de trazabilidad física del activo
- Bienes en manos de terceros (depositarios judiciales o intermediarios)
- Costes acumulados no controlados
- Deterioro físico o incluso desaparición del activo
El resultado es claro: la entidad controla el contrato… pero no el activo
Impacto económico: más allá del balance
Esta falta de control tiene consecuencias directas:
- Estimaciones erróneas del LGD (Loss Given Default)
- Provisiones desalineadas con la realidad
- Costes ocultos (depósitos, custodia, logística)
- Riesgos legales y responsabilidades sobre activos fuera de control
- Pérdida de capacidad de recuperación
Además, existe un efecto menos visible pero crítico: afecta directamente a la calidad de las nuevas operaciones
Cuando no se conoce el comportamiento real del activo en recuperación:
- Se asume un riesgo no ajustado a mercado
- Se distorsiona el valor residual
- Se aplica un pricing inadecuado
Del valor teórico al valor recuperable
Uno de los errores más habituales es tratar el activo desde una perspectiva puramente teórica o contable.
Sin embargo, en entornos de default, la pregunta relevante no es:
¿Cuánto vale el activo?
Sino:
¿Qué capacidad real tiene ese activo para generar recuperación?
Este enfoque requiere introducir una visión dinámica del valor, basada en:
- Tiempo de recuperación
- Estado físico real
- Ubicación y accesibilidad
- Costes asociados
- Liquidez de mercado
La importancia del análisis en campo
El verdadero punto de inflexión en la gestión de activos en default está en el terreno operativo.
Sin inspección directa:
- No se puede validar la existencia del activo
- No se conoce su estado real
- No se identifican costes ocultos
- No se pueden tomar decisiones ejecutivas
El dato sin validación operativa pierde valor
Gestión de activos en depositarios: el coste silencioso
Uno de los focos más relevantes de ineficiencia se encuentra en los activos depositados en manos de terceros.
En muchos casos:
- Se generan costes diarios de depósito (ej. 2€/día)
- Existen activos acumulando costes durante años (incluso desde 2010)
- El valor del activo es inferior al coste acumulado
Esto genera situaciones donde: el activo deja de ser una garantía y pasa a ser un pasivo
La gestión activa de estos casos implica:
- Decisión de monetización o eliminación
- Identificación y localización
- Análisis económico real
- Negociación con depositarios
Modelo operativo: de la información a la ejecución
La optimización de este tipo de carteras requiere un enfoque estructurado:
- Censo real de activos
- Clasificación estratégica
- Validación operativa en campo
- Toma de decisiones (recuperar, vender o eliminar)
- Ejecución y cierre
El punto clave es entender que:
El valor del activo no reside en su valoración, sino en la capacidad de gestionarlo y monetizarlo
Enfoque práctico: validación mediante piloto
Cualquier modelo en este ámbito solo es válido si se contrasta con la realidad.
Por ello, el enfoque más eficiente consiste en:
- Selección de una muestra de activos
- Análisis operativo real
Medición de impacto económico- Ajuste del modelo en base a resultados
La teoría sin ejecución no genera valor
Conclusión
La gestión de activos en default requiere un cambio de enfoque:
- Del dato al activo
- Del análisis a la ejecución
- De la estimación a la validación
El control contable sin control operativo genera riesgo.
El conocimiento real del activo genera capacidad de decisión.
